Un día como hoy, hace 33 años, Ford Argentina y la industria automotriz local despedía nada menos que al Falcon. Más de cuatro metros de largo, diferencias versiones (sedán, rural y pick-up, como también el modelo Sprint, por ejemplo), llegaba hasta casi los 185 kilómetros por hora y los que más rugieron fueron los que llegaron a los autódromos para hacer delirar a La 4 en el Turismo Carretera.
Fue usado para diferentes labores, desde taxis, familiar, patrulleros y también en la versión más oscura y que peor se recuerda: los parapoliciales de color verde, los grupos que secuestraron y luego torturaron personas durante la última dictadura cívico militar.
Con fama también en Uruguay y en Cuba, fue un proyecto que surgió en 1957 en Estados Unidos: tuvo muchísimos cambios, tanto de trompa, interior, luces y demás. Solo iba a durar cuatro años, y terminaron casi siendo 30. El mercado exigió y en 1967 apareció la rural. En 1970 se discontinuó en EEUU pero siguió acá y en Australia.
Luego llegaron el Ranchero y el Sprint, a los que ya estaban: Standard, Taxi, Deluxe, Futura. Ya conquistaba al país, fue el más vendido en 1979 y en 1980 el más producido (40612 unidades). Un clásico, comparado con el Reunalt 12 en su momento. Se sumó el modelo Ghia, aunque en 1985 empezaron a caer las ventas y abarató costos de producción.
Autolatina lo producía, que era fusión entre Ford y Volkswagen en Sudamérica, durante los últimos años y ya no la industria en General Pacheco. En tres décadas, llegaron a 494.209 autos (de los cuales 27412 fueron rurales) y marcó una historia. Motores conocidos como el 170, 187, 188, 221, 221 SP y el 188 Max-Econo.
Un 23 de septiembre de 1991 salía el último Ford Falcon en nuestros país. Hoy todavía continúan circulando, entre los que los cuidan como reliquia y entre quienes todavía lo tienen porque es una Raza Fuerte. Y estuvieron con la carrocería conocida hasta el año pasado en el TC, con pilotos como Traverso, Boeso, Castellano, Aventín, Lalo Ramos, Guri Martínez, Pato Silva y Werner, entre otros.
Y para cerrar: el verdadero último Falcón fue un GL que se sorteó entre los empleados.